Señales que ya cuestan
- Código difícil de mantener o sin documentación confiable.
- Dependencia de desarrolladores especializados en tecnologías legacy.
- Infraestructura dedicada y licencias que siguen consumiendo presupuesto.
- Riesgo de caídas, vulnerabilidades e integraciones frágiles.
- Cambios de negocio que tardan demasiado porque tocar el core se volvió peligroso.